Cuentos para mi sobrino

Cuando me convertí en tía descubrí que ver a un niño crecer es toda una aventura: comprobar cómo se forma su personalidad, cómo se asientan sus valores o cómo pelea por buscar su camino. Mi sobrino me lleva a plantearme día a día cómo puedo ayudarle a convertirse en la persona que desee ser: libre, feliz y con unos valores que siempre le sirvan de guía y de soporte. Y así surgieron estos cuentos, fruto de mi amor por él.

LAS GAFAS DE LA ALEGRÍA

En ocasiones parece que todo se pone negro y solo nos suceden cosas malas. Sin embargo, conseguir que nos ocurran cosas buenas a veces es tan fácil como cambiar la manera de mirar las cosas; simplemente cambiando el color de nuestras gafas y prestando atención a lo que nos rodea nuestra mirada podría captar todo lo bueno que antes había pasado desapercibido. 

¿Te animas a ponerte las gafas de la alegría?

NO SOY UN ROBOT

La alegría, la tristeza o el enfado son emociones que experimentamos todos los seres humanos. Sin embargo, a menudo nos empeñamos en reprimirlas pero, ¿qué ocurriría si las emociones desaparecieran? ¿cómo podríamos diferenciar lo que es correcto de los que no lo es? ¿seguiríamos siendo personas o simplemente nos convertiríamos en seres insensibles, como los robots? La emoción es necesaria y es importante saber qué hacer con ella.

EDICIÓN LIMITADA

A veces pensamos que ser diferente no es bueno, nadie nos van a aceptar como somos y, por lo tanto, nos esforzamos por no convertirnos en los «raros». Sin embargo, todas las modas empiezan con alguien que se atreve a desafiar las normas establecidas y celebrar su diferencia, piensen lo que piensen los demás.Todos tenemos que celebrar nuestras diferencias, porque en la variedad está el gusto y ¡para gustos los colores!

LUCHANDO CONTRA EL CORONAVIRUS

Quedarse en casa no es fácil, y menos para un niño lleno de energía y ganas de jugar. El confinamiento fue una época extremadamente difícil, en la que tuvimos que cambiar todas nuestras rutinas y comprendimos lo difícil que resulta estar lejos de nuestros seres queridos. Ante una situación tan compleja, este cuento pretendía simplemente mostrar, a niños y a mayores, la necesidad de quedarse en casa en aquellos tiempos tan complicados.